La influencia de la luna EN LA AGRICULTURA

Por: Marilyn Rosa

Les comparto mi historia sobre cómo pude comprender que realmente la luna tiene influencia en la agricultura.

Cuando comencé a desarrollarme como agricultora, acostumbraba sembrar en cualquier momento sin pensar si era el mejor día para hacerlo o el más adecuado para podar. En el barrio donde vivo, Collores, de Las Piedras, vive un agricultor que hoy tiene 103 años. Su nombre es Don Nicolás Meléndez. Todas sus cosechas eran espectaculares. Su vida era sembrar. Si no fuera por el hecho de que su vista se ha deteriorado, todavía estuviera sembrando. Él siempre me decía, “Marilyn tienes que velar la luna cuando vayas a sembrar para que tengas mejores frutos”. Me lo mencionó tantas veces que decidí comenzar a leer sobre este tema. Para mi sorpresa, me di cuenta de que debí haberle hecho caso a Nicolás hace mucho tiempo. Comencé a practicar la agricultura por el calendario lunar y ha sido beneficioso, en especial, la poda de los árboles y las plantas.

En este artículo compartiré lo referente a este tema de forma sencilla. Si no lo habían tomado en consideración, les invito a que lo practiquen y verán los excelentes resultados que tendrán.

 

Las fases de la luna son cuatro: nueva, cuarto creciente, llena y cuarto menguante.

Vamos a detallar cada una de las fases de la luna para que puedan entender cuál es el efecto que causa y la razón.

De luna nueva a cuarto creciente

En este período en el subsuelo se producen grandes movimientos de agua que afectan directamente la agricultura. La luz lunar va en aumento y las plantas tienen un crecimiento balanceado en el que se favorece el crecimiento de follaje y raíz. Por la disponibilidad de agua en el suelo, las semillas de germinación rápida como las leguminosas (habichuelas, frijoles, etc.), el arroz, las hortalizas, el maíz, entre otras, tendrán la oportunidad de absorber agua más rápidamente y, por ende, germinar mejor. Las semillas de germinación rápida que se siembran dos o tres días antes o durante la luna nueva germinan más rápidamente y en forma uniforme.

Si deseas labrar y evitar la germinación de hierbas silvestres, será preferible realizar tal labor en las noches sin luna, es decir, en luna nueva, ya que la luz desencadena el proceso de germinación.

Consigues mejores resultados si cosechas las hortalizas que crecen por encima del suelo cuando la luna está en crecimiento. También, los frutos cosechados en este periodo son más jugosos y el proceso de maduración se acelera.

De luna en cuarto creciente a llena

En este período sigue aumentando la luz lunar y hay poco crecimiento de las raíces, pero mucho crecimiento del follaje. Las plantas cuentan con una mayor cantidad y movimiento interno de agua. En este periodo, las semillas que fueron sembradas en luna nueva y no han germinado reciben un impulso especial para así hacerlo. Es un buen momento para hacer trasplantes. Las plantas tienden a crecer rápidamente y a producir abundante follaje. En este periodo es bueno abonar.

No es un buen momento para propagación y menos por esquejes. Si realizas cortes en esta fase, observarás que los esquejes tienen mucha agua adentro. Las hormonas que promueven el enraizamiento estarán muy diluidas, lo que no ayudará a estimular la salida de raíces y el agua que está dentro de los esquejes tenderá a salir, provocando con ello su deshidratación.

De luna llena a cuarto menguante

La luz reflejada por la luna disminuye, lo que es bueno para el trasplante, ya que provoca un crecimiento rápido y vigoroso de las raíces. Por falta de luz, el crecimiento del follaje es más lento, por lo cual su energía se concentra más en las raíces. Si las plantas tienen raíces vigorosas y bien formadas, la planta puede obtener nutrientes y agua suficientes para un crecimiento exitoso. Durante este periodo podemos sembrar las semillas de germinación lenta, que son las que tienen cáscara dura.

Si deseas realizar limpieza de hierbas adventicias (las que se desarrollan en un lugar distinto del habitual, donde su presencia no es común, regularmente las que salen entre las plantas, los yerbajos), lo harás mejor a partir de la luna llena, es decir cuando la luna empiece a menguar, preferiblemente a partir de la media luna menguante.

De cuarto menguante a nueva

En este periodo sigue la luz nocturna en disminución. Comienza un crecimiento del sistema radical y foliar más lento. Se considera un periodo de poco crecimiento o, mejor dicho, de reposo, durante el cual las plantas se pueden adaptar fácilmente al medio ambiente sin sufrir ningún daño. Si tienes que reubicar alguna planta de un lugar a otro, hazlo en este periodo.

Cuando la luna va disminuyendo, es bueno cosechar los frutos que crecen por debajo de la tierra, como las raíces, las papas, los rabanitos, el ñame, la yuca, la malanga, etc.

Para evitar que nazcan enredaderas y cardos, debemos trabajar la tierra cuando está seca. Para desbrozar espinos, zarzas y otras plantas invasoras, es mejor esperar a realizarlo en luna menguante, aproximándose la luna nueva.

Otro detalle importante: es preferible que sembremos en la mañana y plantemos en la tarde. ¿Que cuál es la diferencia? Por ejemplo, las papas, las zanahorias, el trigo, los rábanos, etc., se siembran, en cambio, los árboles frutales se plantan.

Como puedes ver, es muy interesante descubrir cuán importante es la luna para quienes sembramos. Puedes obtener calendarios que te ayuden a saber las diferentes fases de la luna, como el famoso Almanaque Bristol, aplicaciones en los teléfonos, como la Luna Lite, y consultar la internet. Así que comienza a buscar la forma de orientarte para que tengas mayor éxito en tus cosechas.

Por último, aquí les comparto este calendario para que comiencen su práctica. Éxito. Recuerden que estamos a sus órdenes en Fresas y Uvas Rose 787-647-7171.

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