top of page

Aspectos profesionales del diseño de edificios sostenibles

Por: José A. (Tony) Moreno Rivera, CAAPPR, AIA, LEED-AP

Arquitecto Licenciado

iStock_000009406666Medium.jpg

La construcción y desarrollo sostenible supone el que se puedan satisfacer hoy, con los recursos naturales a nuestro alcance, las necesidades y deseos de la sociedad sin que se menoscabe la posibilidad de que las futuras generaciones puedan satisfacer las suyas. Algunos autores y autoras han señalado cinco dimensiones en la construcción y diseño sustentable o sostenible. Éstas son: la ambiental, la socio-cultural, la tecnológica, la económica y la de política pública. Se me antoja que existe una sexta dimensión que considerar: la profesional.

De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental (EPA), la construcción verde “es la práctica de la creación de estructuras y el uso de procesos que son ambientalmente responsables y el uso eficiente de los recursos, a través del ciclo de vida de un edificio y de su emplazamiento para el diseño, construcción, operación, mantenimiento, renovación y deconstrucción. Esta práctica amplía y complementa las preocupaciones clásicas de diseño de construcción de economía, utilidad, durabilidad y confort. La construcción ecológica es también conocida como un edificio sostenible o de alto rendimiento.» Es claro entonces que la práctica de la construcción verde conlleva unas modificadas formas de hacer las cosas.

El advenimiento de los sistemas de clasificación y certificación de construcción verde tales como LEED, Green Globe, Energy Star, Green Guard y otros, traen consigo dos elementos que me lucen esenciales para las y los profesionales que se involucran en un proyecto verde: primero, una confirmación objetiva de sus decisiones de diseño y, segundo, una documentación forzosa de tales decisiones. Ambos aspectos merecen una cuidadosa consideración por parte de quien diseña.

La persona profesional de diseño debe reconocer lo que encierra la certificación o clasificación de un proyecto verde. Para un o una cliente, el decir que un proyecto es verde le puede significar lograr unos objetivos que han sido identificados como promesas garantizadas por terceros. Por ejemplo, el Concilio Estadounidense de Construcción Verde (USGBC por sus siglas en inglés) identifica los beneficios de la construcción verde en su sitio de Internet y toda otra literatura que publica. El USGBC promete que un diseño verde experimentará una reducción en costos operacionales, una optimización económica del ciclo de vida y un aumento en el valor del activo, las rentas y las ganancias. Esta promesa tripartita se convierte en expectativa para la potencial clientela de profesionales de la arquitectura e ingeniería y algo con lo cual tendrán que cumplir. De repente, el estándar de rendimiento profesional es elevado por ofrecimientos hechos por terceras personas y que son cuantificables. Esto encierra un potencial riesgo para las y los profesionales de diseño y las empresas constructoras ante un posible incumplimiento de esas promesas.

Los y las profesionales deben ser conscientes de la expectativa de éstas y otras esperanzas que las construcciones verdes crean en sus dueños o dueñas. Algunas de ellas tienen una influencia incontrovertible en el modelo económico que hace posible el proyecto. Así por ejemplo, la viabilidad económica de un proyecto especulativo de oficinas médicas o profesionales puede estar predicada sobre la base de obtener una rebaja en las aportaciones por impacto a la infraestructura de la Autoridad de Energía Eléctrica y Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, por ser un proyecto que logra un Permiso de Uso Verde. La eventualidad de no lograr los requisitos del Permiso de Uso Verde evitaría la obtención de las rebajas esperadas y expondría a los y las profesionales de diseño y a la entidad constructora a una reclamación por parte de la persona desarrolladora o dueña del proyecto. En éste y en proyectos en los que una certificación por terceras partes (LEED, Energy Star, y otros) sean un condicionante de rendimiento económico, los y las profesionales de diseño deben ser cuidadosos y velar celosamente la construcción del proyecto. Cualquier desviación de lo dispuesto en los planos de construcción, en los permisos emitidos o los procedimientos de construcción verde especificados puede malograr las posibilidades de obtener los resultados esperados y hasta sacrificar la obtención de la esperada certificación o permiso verde.

Es de notar y realzar que las certificaciones de construcción verde y el propio Permiso de Uso Verde se obtienen después de que se ha completado la construcción y el proyecto está ocupado y en uso. De hecho, la Certificación LEED requiere de unos procedimientos de puesta en marcha o lanzamiento (commissioning) del proyecto previo a la certificación. En el caso del Permiso de Uso Verde, el proyecto debe satisfacer el rendimiento esperado en el ciclo completo de un año a partir de su ocupación autorizada. Esta situación supone que las personas profesionales de diseño tengan una presencia mayor durante la etapa de construcción del proyecto, lo que supone, a su vez, más labor profesional y mayor compensación.

De modo que un proyecto de construcción verde, deseable como es desde la perspectiva de un mundo que demanda cada vez más conciencia ambiental, sustentabilidad en el uso de recursos y economía, debe aquilatarse desde su conceptualización. Los y las profesionales de diseño – personas arquitectas, interioristas, ingenieras y arquitectas paisajistas – siendo conscientes de lo que encierra el concepto de construcción verde, deben mantener presente en todo momento las expectativas, objetivos y requisitos del dueño o dueña y aceptar que, como profesionales, tienen una responsabilidad de educar a su cliente para considerar el costo y factibilidad de la consecución de una certificación para cualquier edificio. Es de suma importancia que la persona propietaria y la constructora entiendan la viabilidad de cada componente verde del proyecto y que comprendan los factores en el rendimiento de cada componente de construcción verde que se incorporó en el proyecto.

El autor es arquitecto, ex-presidente del CAAPPR, profesor en la Universidad Politécnica de PR y en el Centro de Estudios para el Desarrollo Sustentable de la Universidad Metropolitana.

bottom of page