
Por Abel Vale

El karso cubre casi el 28% del territorio de Puerto Rico y casi todas nuestras cuevas naturales se encuentran en las distintas regiones kársticas de la isla. Hay karso y cuevas en el norte, sur y oeste y en algunos de los pueblos del centro isleño como Aguas Buenas, Cayey, Barranquitas, Las Marías y otros, así como en las islas de Mona, Monito y Caja de Muertos y, potencialmente, en algunos lugares de Vieques. Las cuevas tienen tamaños y formas distintas, dependiendo de la composición de la roca caliza (roca sedimentaria compuesta mayormente por carbonato de calcio), de la inclinación de los estratos, del tamaño del grano y fracturas de la roca y de la presencia o ausencia de un flujo continuo de agua en el pasado o en el presente. Las cuevas son una manifestación de la formación de la topografía kárstica, siendo una de sus revelaciones más intrigantes y hermosas.
La definición de una cueva es la de una cavidad formada naturalmente en una roca lo suficientemente amplia para que una persona pueda entrar y con profundidad suficiente como para tener áreas en completa oscuridad. Algunas cuevas son pequeñas en tamaño y otras se extienden por millas. En Puerto Rico se estima en más de mil las cuevas existentes, muchas de ellas exploradas, pero la gran mayoría sin documentarse adecuadamente.
Sobre la importancia de las cuevas, podríamos mencionar las siguientes razones:
Podemos concluir que las cuevas, como un componente del karso y de la Naturaleza, tienen un gran valor ya que son parte de la infraestructura natural que sostiene la vida. Todas estas peculiaridades hacen necesaria la protección y conservación de este recurso, al igual que la de todos los recursos naturales.
A pesar de la importancia de las cuevas y de que existe una Ley para protegerlas (Ley para proteger la Cuevas, Cavernas y Sumideros, Ley 111 del 1985) las cuevas en Puerto Rico, al igual que los demás sistemas naturales, han sido y continúan siendo destruidas o su entorno alterado. Se ha permitido que se construyan proyectos de vivienda, centros comerciales, nuevas carreteras y otros proyectos de infraestructura en sitios donde nunca se debió permitir su construcción. Dos ejemplos de potenciales impactos negativos a las cuevas son la propuesta de extender la autopista PR-22 desde Hatillo hasta Aguadilla por todo el karso del norte y el gasoducto propuesto por la AEE que también está proyectado que pase por el karso. Ambos proyectos impactarían varias cuevas conocidas y las que todavía no conocemos.

La Federación Espeleológica de Puerto Rico – FEPUR – agrupa a las distintas organizaciones espeleológicas de Puerto Rico (organizaciones que exploran, documentan y velan por la conservación de las cuevas). Si usted tiene interés en aprender sobre ellas y en adiestrarse para la exploración, para su documentación y para ayudar a conservar las cuevas, puede conseguir información en el portal web www.cuevaspr.org