Ahorrar dinero en las facturas
de energía es igualmente
atractivo tanto para los
negocios y las industrias como para
los individuos. Las compañías, cuya
factura de electricidad representa una
fracción substancial de sus gastos de
operación, tienen una mayor motivación
para establecer un programa
de ahorro en este renglón; y esto
típicamente comienza con una
auditoría de energía. Una auditoría
de este tipo consiste en un análisis
detallado de cómo un edificio utiliza
energía y en identificar modificaciones
en prácticas de operación y en
los equipos que consumen electricidad
para que de forma costo-efectiva
reduzcan gastos de operación.
Existen muchas oportunidades de reducir
energía en un edificio. Se estima
que es posible reducir un 33% de la
electricidad que consume. Al reducirla
y hacer su edificio más eficiente,
puede también añadirle valor y hasta
obtener reconocimientos y certificaciones
de entidades como Energy Star
y USGBC con su sistema LEED. Las
auditorías de energía son una buena
base para alcanzar estos objetivos y
poder identificar de forma inteligente
la inversión que su edificio necesita.
Antes de realizar la auditoría en el
edificio, los auditores o auditoras
deben recopilar la información sobre
el uso histórico de la energía en el
edificio y sobre los factores que probablemente
afectan su uso. Las facturas
pasadas de luz y combustible, planos
del edificio, tipo de construcción,
AUDITORÍAS DE ENERGÍA:
LA BASE PARA UNA INVERSIÓN CAPITAL INTELIGENTE
las horas de operación y el listado
de equipos son parte de los datos
necesarios. El auditor frecuentemente
mira también el uso y costos de agua y
aguas residuales.
Visitar el edificio, recorrer todas las
áreas y entrevistar al personal de
operaciones o mantenimiento son los
siguientes pasos a seguir para conocer
la operación y los equipos del edificio.
Éstos ayudarán a identificar las
medidas de conservación de energía.
Por medio de herramientas que provee
Energy Star, se puede comparar el
edificio con otros edificios similares
y,mediante un sistema de puntuación,
conocer cuán cerca o lejos está de
ser un edificio eficiente,y evaluar
oportunidades.
Algunas de las medidas de conservación que pueden
identificarse durante una auditoría de energía son:
- Remplazo de luminarias por tecnologías más
eficientes. Esta medida en muchas ocasiones resulta
en mayores ahorros al reducir también el calor en los
espacios interiores, por lo tanto, el sistema de aire
acondicionado trabaja menos.
- Remoción de luminarias. Ahorros importantes
pueden obtenerse quitando algunas de las lámparas que
están produciendo niveles excesivos de iluminación; los
niveles de la iluminación en algunas instalaciones están
sobre-diseñados.
- Controles en sistema de iluminación. Timers,
sensores de ocupación y sensores de iluminación
natural son tecnología que ayuda a conservar energía
debido a que muchas áreas dentro de los edificios no
requieren tener iluminación en todo momento.
- Cambios de tarifa o carga contratada. Evaluando la
factura de electricidad se puede identificar si otra tarifa
que ofrece la Autoridad de Energía Eléctrica le puede
resultar más conveniente según su operación y el uso
de energía. Mover operaciones a horas que no son pico
pueden ser de gran beneficio dentro de algunas de las
tarifas disponibles. La auditoría le puede ayudar a evitar
posibles penalidades que esté pagando en sus facturas y,
si le conviene, corregir su factor de potencia.
- Mejoras a exteriores del edificio. Reparar ventanas,
sellar aperturas, aislar techos o paredes y colocar films
en ventanas pueden ser algunas de las mejoras que
ayudarían a disminuir la carga del sistema de aire
acondicionado y, por tanto, ahorrar energía.
- Remplazo de unidades y mejoras al sistema de aire
acondicionado. Unidades más eficientes y cambios en
la distribución del aire o sistema de agua helada pueden
traer significativos ahorros de energía. Esto puede
incluir chillers, condensadores, evaporadores, torres
de enfriamiento, bombas, abanicos, válvulas y otros
accesorios del sistema de aire acondicionado.
- Controles en sistemas de aire acondicionado. La
capacidad que se obtiene con los controles para cambiar
set points, hacer itinerarios de operación y modular de
acuerdo a las necesidades reales en el edificio resultan
en grandes ahorros. De igual forma se puede hacer en
abanicos de extracción, bombas de agua y otros equipos.
- Implantación del sistema Demand Controlled
Ventilation. Si usualmente hay una alta fluctuación
de personas en el edificio por el tipo de operación
que se realiza en él, se puede considerar implantar
el sistema de ventilación controlada por la demanda
(Demand Controlled Ventilation). Consiste en modular
las cantidades de aire fresco que entran al sistema de
acuerdo con la cantidad de personas que se encuentran
en el lugar. Esto se hace con un sistema de control
con el que se monitorea el CO2 en el espacio, lo cual
determina la cantidad de aire fresco que realmente se
necesita para tener una buena calidad de aire.
- Optimización de sistemas de aire comprimido y
vapor. En sistemas de aire comprimido y vapor, pueden
encontrarse un gran número de fugas que resultan
en grandes pérdidas de energía. Muchos de estos no
son visibles y se mantienen consumiendo energía
por mucho tiempo. Bajar las presiones de operación
y optimizar las secuencias de operación también
producirá ahorros.
- Instalación o reparación de aislación térmica en
tuberías y equipos. En tuberías, conductos y equipos
que operan con fluidos de bajas o altas temperaturas,
se requiere que estén bien cubiertos con aislación para
evitar pérdidas de energía.
- Remplazo de equipos. El remplazo de motores,
abanicos, bombas, quemadores, calentadores por unos
de mayor eficiencia puede resultar en muy buenos
ahorros. Equipos de proceso y hasta equipos de oficina
como impresoras, copiadoras y monitores pueden
también estar incluidos. En ocasiones, en lugar de un
remplazo inmediato del equipo, se puede cambiar el
modelo del equipo existente por el más eficiente en
el spare part list del edificio; se compraría entonces el
modelo eficiente una vez se dañe el existente.
- Reducción en consumo de agua. Remplazo de
equipos, cambios en procesos, reutilización de aguas
usadas, colección de lluvia y la instalación de metros en
torres de enfriamiento son algunas de las medidas que
pueden reducir significativamente las facturas de agua.
- Mejoras en mantenimiento. Mejoras a sistemas de
filtración de agua y aire, entre otros, pueden ayudar
a evitar pérdidas de energía debido a que causan
reducción en eficiencia en los equipos. Esto puede
ocurrir tanto en equipos de aire acondicionado, torres
de enfriamiento, chillers, intercambiadores de calor,
compresores de aire y otros.
Son muchas las medidas de conservación de energía que se
pueden encontrar en los edificios y para cada una de ellas
se podrá evaluar cuales serían sus ahorros. Como parte del
proceso, se buscan cotizaciones y se preparan estimados de
costo que puedan usarse para calcular retorno de inversión
y evaluar prioridades de acuerdo al presupuesto del cliente.
Los auditores y auditoras pueden también ayudar a sus
clientes durante procesos de subasta, orientarles sobre
opciones de financiamiento, preparar propuestas (Request
for Proposals) y manejar o supervisar el proyecto durante la
construcción.
CONSERVANDO EL AMBIENTE - Los auditores y
auditoras, diseñadores y diseñadoras, dueños, dueñas y
personas encargadas de edificios tenemos la oportunidad
de contribuir en gran manera con el ambiente, ya que al
mismo tiempo que reducimos consumo de energía y gastos
de operación en los edificios, se reducen emisiones, como
CO2 y azufre, y el calentamiento global.